PRIMERA A LOS CORINTIOS
Lecciones para nosotros
• 1 Cor. 1:26-31; 3:3-9; 4:7. Debemos ser humildes y no jactarnos, o hablar con orgullo, de nosotros, sino solo de Jehová. Así fortaleceremos la unidad de la congregación.
• 1 Cor. 2:3-5. Cuando Pablo fue a predicar a Corinto, quizás se preguntara si sería capaz de convencer a alguien en aquel gran centro de la cultura y filosofía griega. Pero no se dejó dominar por sus miedos y debilidades, sino que llevó a cabo el ministerio que Dios le había encomendado. Nosotros tampoco debemos darnos por vencidos si hacemos frente a situaciones poco comunes. Como Pablo, pedimos ayuda a Jehová y seguimos anunciando las buenas nuevas del Reino de Dios.
• 1 Cor. 2:16. Tener “la mente de Cristo” significa conocer bien su forma de razonar, pensar como él, comprender todos los rasgos de su personalidad e imitar su ejemplo (1 Ped. 2:21; 4:1). Para lograrlo, es esencial estudiar a fondo su vida y ministerio.
• 1 Cor. 3:10-15; 4:17. Debemos analizar nuestro modo de enseñar y hacer discípulos, y esforzarnos por mejorar (Mat. 28:19, 20). Si somos negligentes, el estudiante tal vez no sobreviva a las pruebas de fe. Y aunque nosotros nos salvemos, será “como a través de fuego”: con el dolor de haberlo perdido.
• 1 Cor. 6:18. Para “[huir] de la fornicación”, no basta con evitar los actos sexuales englobados por el término griego pornéia. Hay que rechazar todo lo que podría llevarnos a caer en ella, como la pornografía, la inmundicia moral, las fantasías eróticas y el coqueteo (Mat. 5:28; Sant. 3:17).
• 1 Cor. 7:29. Los cónyuges no deben estar tan pendientes el uno del otro que dejen los intereses del Reino en segundo plano.
• 1 Cor. 10:8-11. A Jehová le ofendió mucho que los israelitas hablaran mal de Moisés y Aarón. Por eso, no sería sabio que cayéramos en el vicio de andar criticando a los demás.
• 1 Cor. 16:2. La planificación y la regularidad son esenciales para no descuidar nuestra aportación monetaria a favor de la obra del Reino.
PRIMERA A LOS CORINTIOS
Respuestas a preguntas bíblicas
• 1 Cor. 1:21. ¿De verdad recurre Jehová a la “necedad” para salvar a los creyentes? Por supuesto que no. Pero eso es lo que pudieran pensar quienes pertenecen al “mundo [que] mediante su sabiduría no llegó a conocer a Dios”. A sus ojos, los medios que Dios utiliza para salvar a las personas son puras tonterías (Juan 17:25).
• 1 Cor. 5:5. ¿Qué significa entregar al pecador “a Satanás para la destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvado”? Cuando alguien peca gravemente y no se arrepiente, es expulsado de la congregación. Como en ese momento vuelve a formar parte del mundo malvado de Satanás, puede decirse que ha sido entregado al Diablo (1 Juan 5:19). Además, con la expulsión se destruye, o elimina, una influencia carnal, o corruptora, y se protege el espíritu, o actitud reinante, de la congregación (2 Tim. 4:22).
• 1 Cor. 7:33, 34. ¿Qué son “las cosas del mundo” por las que se inquietan los cristianos casados? Son los asuntos del diario vivir de los que deben ocuparse —como la comida, la ropa y la vivienda—, y no las cosas malas del mundo, que todos debemos evitar (1 Juan 2:15-17).
• 1 Cor. 11:26. ¿Con cuánta frecuencia debe conmemorarse la muerte de Jesús, y hasta cuándo? Este versículo no da a entender que la muerte de Jesús se conmemoraría muy a menudo. La palabra griega traducida “cuantas veces” también puede verterse “siempre que” o “cada vez que”. Por tanto, lo que el apóstol indicó es que cada vez que los ungidos participaran del pan y del vino de la Conmemoración —una vez al año, el 14 de nisán—, estarían “proclamando la muerte del Señor”. Y lo harían “hasta que él lleg[ara]” para recibirlos en el cielo gracias a la resurrección (1 Tes. 4:14-17).
• 1 Cor. 13:13. ¿En qué sentido es el amor mayor que la fe y la esperanza? Cuando lleguen “las cosas que [...] esperan” los siervos de Dios y se haga realidad su “expectativa segura”, habrá determinados aspectos de su fe y esperanza que perderán vigencia (Heb. 11:1). Sin embargo, el amor durará para siempre, y por eso se dice que es mayor que la fe y la esperanza.
• 1 Cor. 15:29. ¿Qué significa bautizarse “con el propósito de ser personas muertas”? Estas palabras no significan que haya que bautizarse en favor de las personas que han muerto sin estar bautizadas. El apóstol habla de la vida que llevan los ungidos como si fuera una inmersión. Tienen que mantenerse íntegros hasta la muerte para luego levantarse en la resurrección como seres espirituales.